Solemos mirar al cielo en algún momento del día. Sin ninguna explicación, simplemente miramos por mirar, porque es lo que toca en ese momento. Y a veces ocurre que ese momento es cuando nos alejamos del Sol y todo oscurece. Y a veces podemos ver pequeñas lucecitas brillar. Así nos quedamos. Mirando. Pero, ¿qué son en realidad las estrellas? ¿qué hacen ahí? ¿de dónde salen?
Pues bien, las estrellas proceden de una nube molecular, son en un principio, masas de gas frías. Sucede que este gas comienza a colapsar sobre si mismo, se contrae y la temperatura aumenta. Tienen entonces lugar una serie de reacciones nucleares durante las cuales se libera una gran cantidad de energía (calor) y el proceso de contracción se detiene. Reacciona el hidrógeno (H) con el deuterón (H con un neutrón de más) para dar lugar a helio (He). Esta liberación tan grande de energía es lo que las hace brillar. Cuando finaliza este proceso, otra vez se contrae y vuelve a ascender la temperatura hasta ser la suficiente para que el H reaccione con metales ligeros como el litio (Li). Se vuelve a liberar energía en estas reacciones y se detiene la contracción. Cuando estos metales se consumen, de nuevo esta masa se contrae y llega a la etapa final de su desarrollo. Se consume todo el H dando lugar al He (por la acción del carbono y el nitrógeno, que actúan como catalizadores).
La estrella acaba hinchándose formando una gigante roja (adquiere mayor tamaño al desaparecer todo el H que se transforma en He). En un momento dado, la atmósfera de la estrella alcanza un valor crítico de la temperatura que hace que la luminosidad aumente espectacularmente mientras que la estrella se hincha hasta alcanzar un radio cercano a los 100 millones de km.
Cuando la estrella ha gastado todas las fuentes de energía nuclear se contrae, se enfría y acaba transformándose en una enana blanca. Las estrellas que finalizan sus días como enanas blancas no han podido encender el combustible de la siguiente fase, normalmente la del carbono Así, el 99% de las enanas blancas están constituidas básicamente por carbono y oxígeno, que son los residuos de la fase de fusión del He.
Al final, o explota dando lugar a una supernova y devolviendo al medio estelar los elementos más pesados que había sintetizado, o se despoja de sus capas exteriores sin explotar, dando lugar a una nebulosa (masa localizada de gases y pequeñas partículas de polvo que se puede encontrar en prácticamente cualquier lugar del espacio interestelar).


1 Comentario
Feed de los comentarios de este artículo
abril 15, 2008 a 7:47 am
Judío
Siempre tuve una extraña afición por pasar frio mirando las estrellas, saludos tio.